Cena rápida entre semana: pasta con chorizo y pimientos
Son las siete de la tarde, llegas agotada, y la nevera te mira con esa cara de «hay poco y no combina nada». Cada vez que intentas improvisar una cena entre semana, terminas con algo soso o con tres ollas sucias para nada. Pero hay una receta que llevo haciendo desde que mi abuela me enseñó a aprovechar el chorizo del fondo del cajón… y cambia todo.
En menos de 25 minutos y con un solo sartén, tienes una pasta con chorizo y pimientos que huele a sofrito de verdad, llena sin pesarte y no deja ese rastro de «cena de emergencia». Sin trucos raros: ingredientes que ya tienes, técnica que funciona siempre.
Truco de chef
El error más común con esta receta es añadir la pasta ya cocida directamente a la salsa sin reservar agua de cocción. Resultado: la salsa queda seca y la pasta no absorbe nada. La solución es guardar siempre un cazo generoso (unos 120 ml / ½ cup) del agua de cocción antes de escurrir. Ese líquido almidonado es el que une la grasa del chorizo con los pimientos y crea una salsa que se adhiere a cada pieza de pasta. Después de probar esta técnica en cuatro versiones distintas de la receta en mi cocina, no hay vuelta atrás.
El chorizo semicurado funciona mejor que el fresco: suelta su grasa con más control y no se deshace. En tiendas latinas lo encuentras fácilmente; si no, el chorizo mexicano es una alternativa válida, aunque más picante y sin esa nota ahumada. Los pimientos del piquillo en conserva (lata o tarro) ahorran tiempo sin sacrificar sabor. Para la pasta, los rigatoni o penne aguantan mejor la salsa que el espagueti.
Cena rápida entre semana: pasta con chorizo y pimientos
4
raciones8
minutes17
minutes510
kcal25
minutesIngredientes
320 g de rigatoni o penne (aprox. 11 oz)
180 g de chorizo semicurado, en rodajas (aprox. 6 oz)
200 g de pimientos del piquillo en conserva, escurridos y en tiras (aprox. 1 cup)
1 cebolla mediana, picada fina
3 dientes de ajo, laminados
200 ml de tomate triturado (aprox. ¾ cup)
120 ml de agua de cocción reservada (aprox. ½ cup)
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de pimentón ahumado
Sal y pimienta al gusto
Perejil fresco para servir (opcional)
Cómo llegar
- Pon agua a hervir con sal generosa. El agua debe saber a mar: es el único momento en que condimentas la pasta desde dentro.
- Calienta el aceite a fuego medio en un sartén grande. Añade el chorizo en rodajas y espera a que suelte su grasa roja y aromática, unos 3 minutos, antes de moverlo.
- Incorpora la cebolla y el ajo al mismo sartén. Cuando la cebolla se vuelva translúcida y empiece a oler dulce, el sofrito está listo para recibir el tomate.
- Agrega el tomate triturado y el pimentón ahumado. Cocina 5 minutos a fuego medio-alto hasta que la salsa espese y se separe ligeramente del borde del sartén.
- Cuece la pasta según el paquete, un minuto menos del tiempo indicado. Reserva 120 ml (½ cup) del agua de cocción antes de escurrir — este paso es el que cambia el resultado final.
- Añade los pimientos y la pasta escurrida al sartén con la salsa. Vierte el agua de cocción reservada poco a poco mientras mezclas: la salsa debe quedar brillante y envolver cada pieza de pasta sin encharcarse.
- Sirve de inmediato con perejil picado por encima. La pasta debe llegar al plato humeante y con ese brillo aceitoso y rojo del chorizo — si se ve apagada, falta un chorrito más de agua de cocción.
Variantes
Si prefieres una versión sin cerdo, sustituye el chorizo por longaniza de pavo ahumada o por paprika extra con un poco de aceite de oliva para mantener ese fondo ahumado. Para una textura más cremosa, añade dos cucharadas de queso crema al incorporar el agua de cocción: la salsa gana cuerpo sin necesitar nata.
Acompañamientos
Una ensalada verde con vinagreta de limón equilibra la grasa del chorizo sin recargar la cena. Un pan rústico tostado sirve para limpiar el sartén, que es donde queda lo mejor. Un vaso de agua con gas y rodajas de pepino refresca el paladar entre bocado y bocado.
FAQ
¿Puedo preparar esta pasta con antelación?
Sí, pero guarda la pasta y la salsa por separado en la nevera, hasta 2 días. Al calentar, añade un chorrito de agua para que la salsa recupere su textura: la pasta absorbe líquido con el tiempo y queda seca si la recalientas sin añadir nada.
¿El chorizo mexicano funciona igual que el español?
Funciona, pero el resultado cambia: el chorizo mexicano es más graso, más picante y no tiene esa nota ahumada del semicurado. Si lo usas, escurre parte de la grasa antes de añadir la cebolla para no sobrecargar la salsa.
¿Qué pasa si no encuentro pimientos del piquillo?
Puedes usar pimientos rojos asados en conserva o incluso pimientos morrones frescos, asados en el sartén con un poco de aceite. El sabor es algo menos dulce, pero la receta funciona igual. ¿Te preguntas si esta base de chorizo y pimientos sirve para hacer una salsa para arroz o para rellenar pimientos enteros?